Qu Qiubai 瞿秋白

(1899-1935) Escritor, poeta, pensador y traductor. Es considerado uno de los primeros teóricos chinos del marxismo y fue una de las principales figuras del Partido Comunista durante sus primeros años de andadura, en las décadas de 1920 y 1930, ejerciendo como responsable del Departamento de Propaganda y, ya en los últimos años de la década de 1920, el cargo de secretario general, en una de las épocas más turbulentas del PCCh.

Nació en 1899 en Changzhou, provincia de Jiangsu, en el seno de una familia relativamente acomodada y de tradición letrada. Recibió una buena educación en la lengua china clásica, los clásicos del pensamiento y la poesía chinos. Desde su juventud, Qu mostró también interés en las ideas del budismo, al que reconocería cierta influencia. Ciertos rasgos de su pensamiento, como su visión de la realidad material como algo fútil, o su escepticismo hacia cualquier forma de sistema social, se relacionan con ese sustrato budista de sus ideas.  

Con un padre largamente ausente y una madre que se suicidó ingiriendo fósforo mezclado con licor, Qu, a sus dieciséis años, se vio abocado a desenvolverse por su cuenta. Tras pasar por Wuhan, marchó a Pekín donde, en 1917, entró a estudiar en el recientemente creado Instituto de Ruso, cuya matrícula era gratuita.

Durante sus años en Pekín, frecuentó las reuniones y grupos de discusión de estudiantes de la Universidad de Pekín, en los que se prodigaban figuras como Li Dazhao y Mao Zedong, ambos empleados en la biblioteca de la Universidad. Fue Li Dazhao quien introdujo a Qu en las ideas del marxismo y quien despertó su interés en los acontecimientos de la revolución bolchevique que se sucedía en la Rusia del momento.

En el contexto de las protestas que rodearon el Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, en las que participó y a consecuencia de las cuales fue encarcelado, Qu sintió la premura de tomar un partido más activo frente a la realidad del momento y de optar por vías más radicales (sobre aquellos años, el propio Qu afirmaría más tarde, citando a Kropotkin: «una revuelta es capaz de lograr más que mil libros y panfletos»). En este contexto, Qu también dio cuenta de un impulso que trascendía la cuestión nacional china, vinculando aquella necesaria toma de partido a la lucha contra el imperialismo.

En 1920, Qu recibió una oferta imposible de rechazar: marcharse a la Unión Soviética como corresponsal del periódico Chen Bao. Qu Qiubai aceptó la oferta como una oportunidad única para conocer de primera mano lo que estaba ocurriendo en las primeras fases de la revolución bolchevique.

El ímpetu revolucionario que lo llevó hasta Rusia no fue obstáculo para que en sus crónicas describiera una realidad no tan halagüeña como habría esperado de la revolución bolchevique, en la que se colaban el desencanto, el hambre y las revueltas de los campesinos rusos. Los aprietos de la dieta y el frío dieron alas a la tuberculosis de la que estaba aquejado y dieron con Qu en un sanatorio moscovita. Pero Qu no solo vivió oscuridad y, con todos sus problemas, veía en la línea revolucionaria una posibilidad de progreso esperanzadora.

Con el paso de los meses, Qu fue consolidándose como un referente de China en la capital soviética. Con su buen nivel de ruso, fue nombrado profesor en la recientemente creada Universidad del Extremo Oriente, y profundizó en sus conocimientos sobre literatura rusa y teoría literaria.

Los primeros años de la década de 1920 vieron la fundación en Shanghai del Partido Comunista Chino (PCCh) y un incipiente movimiento obrero, con protestas y huelgas en las grandes ciudades chinas que concitaron la represión de las autoridades. Qu se afilió al PCCh desde Moscú y ejerció como intérprete de Chen Duxiu durante su visita a la capital soviética en 1922.

A instancias de Chen Duxiu, Qu regresó a China en 1923. El prestigio que había adquirido gracias a sus conocimientos y su prolongada estancia en el corazón mundial de la revolución lo hicieron ser elegido como miembro del Comité Central del PCCh en su III Congreso.

En 1923 fue también nombrado al frente del departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Shanghai. En este puesto, Qu se dedicó a traducir e introducir en China a autores representativos de las teorías literarias marxistas. Al mismo tiempo, dio forma a sus propias ideas al respecto. Para Qu, la literatura y el arte formaban parte de la superestructura y, por lo tanto, existe un vínculo entre la cultura y la realidad social en el que la primera puede jugar un papel como herramienta. No obstante, consideraba que el plano económico era más fundamental a la hora de transformar la cultura para acercarla a las clases populares. Sus ideas en este respecto han sido comparadas por algunos académicos con las ideas sobre hegemonía del coetáneo Antonio Gramsci [1].

Fue capturado por el KMT en 1934. Durante su cautiverio, escribió un breve recuento autobiográfico, publicado póstumamente, en el que, a pesar de mantener sus convicciones revolucionarias, dejaba constancia de su hastío hacia la acción política y su preferencia por las letras. Murió fusilado en junio de 1935, con 36 años de edad.

[1] VILLARD, Florent. Le Gramsci chinois: Qu Qiubai, penseur de la modernité
culturelle
. Lyon: Éditions Tigre de papier, 2009.

Obras (selección)

  • 《俄乡记程》[Exiang jicheng] (lit., Crónicas de viaje por Rusia/la tierra del hambre)
  • 《赤都心史》 [Chidu xinshi] (lit., Historia mental desde la Capital Roja). Crónica de sus vivencias en la Rusia bolchevique.
  • 《多余的话》[duoyude hua] (lit., Palabras de más). Autobiografía a modo de confesión, escrita durante su cautiverio días antes de ser ejecutado por el KMT.