Un paraíso sobre el infierno: Tres cuentos de Shanghai

Un paraíso sobre el infiernoIncluye:

  • Dos enfermos insensibles al tiempo, (两个时间的不感症者, Liangge shijian de bu ganzhengzhe), de Liu Na’ou (刘呐鸥, 1905-1940);
  • El foxtrot de Shanghai (上海的狐步舞, Shanghai de hubuwu), de Mu Shiying (穆时英, 1912-1940);
  • Rojo y negro (红与黑, Hong yu Hei), de Du Heng (杜衡, 1907-1964).

Edición y traducción de Maialen Marín Lacarta.

¡Hjckrrh!, 2016

Relatos cortos.

Los tres cuentos aquí reunidos nos trasladan al Shanghai de principios de los 1930, una ciudad cosmopolita, dinámica, materialista y moderna, que contrasta con la pobreza en la que vivían muchos de sus habitantes y que también se ve reflejada de manera parcial en los cuentos. El hipódromo, los tés danzantes, los burdeles, los hoteles de lujo y los casinos son algunos de los lugares en los que se desarrolla la trama. En Dos enfermos insensibles al tiempo, dos galanes se disputan la compañía de una hermosa mujer a la que codician casi como un objeto decorativo, pero ella es una mujer de ideas claras que hará que la noche sea más corta de lo que esperan. En El foxtrot de Shanghai, el autor nos hace seguir a los protagonistas a través de la ciudad; por un lado, al señor Liu Youde y, por otro, a su mujer y su hijo, que mantienen una relación dudosa. Como si se tratara de una película, el lector acompaña al Buick 1932 que recorre los edificios más emblemáticos hasta llegar a un cabaret. Entretanto, el señor Liu Youde visita un burdel en el hotel Huadong. El cuento también refleja la miseria de la ciudad, a modo de radiografía. La desesperación de los habitantes se puede resumir en el personaje de la anciana que ofrece a su nuera como prostituta a cambio de unas monedas. El tercer cuento, Rojo y negro, narra la adicción del protagonista al juego de la ruleta y la relación abusiva que mantiene con una mujer. En los tres cuentos, los autores experimentan con el lenguaje y el estilo y, como indica Maialen Marín Lacarta en el prólogo, «destacan no sólo por la imagen compleja y fantástica de Shanghai que transmiten, sino sobre todo por un estilo innovador, fragmentario, impresionista y trepidante». [N. de la ed.]

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