Más allá del putonghua

Por Manuel Pavón Belizón

No es raro en el panorama literario de China asistir a un vaivén de temas de debate que surgen y generan acaloradas discusiones para luego extinguirse casi con la misma presteza con la que se encendieron. Este ritmo trepidante puede ser visto como un signo más de la vivacidad e hiperactividad del mundo intelectual chino en general. No obstante, la extinción de los debates no se produce necesariamente porque se hayan alcanzado unos mínimos puntos de consenso, sino, más bien, por el surgimiento de un nuevo foco de debate que desplaza al anterior. Todo ello posibilita que un mismo tema se vea sometido a un eterno retorno, situándose de forma recurrente en el centro de las discusiones como si se tratara de una cuestión novedosa.

El uso de los dialectos locales en las obras literarias es uno de esos temas recurrentes. Su última salida a escena ha venido impulsada por la publicación en los últimos años de al menos un par de obras que han sido capaces de aunar el uso de sendos dialectos locales con el reconocimiento de la crítica y el éxito comercial. Las obras en cuestión, dos novelas, son 《繁花》 (Fan hua) del shanghainés Jin Yucheng (金宇澄), publicada primero en la revista Shouhuo (收获) agosto de 2012 y como libro en marzo de 2013; y 《我们家》 (Women jia), de la sichuanesa Yan Ge (颜歌), aparecida primero en la misma revista también en 2012 y como libro en mayo de 2013. Ambas novelas fueron incluidas por numerosos medios de comunicación chinos entre las obras más destacadas de ese año, subrayando una característica común: el uso que los autores hacen de sus respectivos dialectos locales, el shanghainés y el sichuanés de Chengdú, respectivamente, que los autores insertan de manera natural y fluida en la narración.

Sin embargo, como hemos dicho, no se trata de un tema novedoso. En el contexto de la China contemporánea, la cuestión de los dialectos en la literatura comenzó a prodigarse en las discusiones intelectuales ya a finales del siglo XIX y a principios del siglo XX, con el Movimiento de la Nueva Cultura (新文化运动, Xin wenhua yundong), que propugnaba el uso de la lengua vernácula (白话, baihua) en sustitución de la lengua culta (文言, wenyan). Así, los dialectos, como formas vernáculas, formarán parte de las reivindicaciones de este movimiento en favor de la cultura popular frente al oficialismo de la tradición letrada. En medio del maremágnum de lenguas y dialectos que corrían vigorosamente por las calles de cada provincia en la época, va tomando cuerpo lo que luego llegaría a ser el putonghua (普通话) o guoyu (国语, en la China republicana), la lengua estándar oficial. Se trata de una lengua que, basada primordialmente en el dialecto del norte, y más concretamente el pekinés, va forjándose con una voluntad homogeneizadora y con un destacado concurso de los intelectuales y literatos del momento. En defensa de su escritura en sichuanés, la mencionada Yan Ge no duda en calificar hoy el putonghua como «una lengua artificial» (虚假的语言).[1]

Algo más recientemente, entre las décadas de 1980 y 1990, el debate volvió a la palestra con el movimiento Xungen (寻根), la «búsqueda de las raíces», que volvería a hacer de las variantes locales de la lengua un instrumento literario. En esta órbita se inscribe la célebre novela Diccionario de Maqiao (《马桥词典》), de Han Shaogong (韩少功), quien recurriría a los vocablos propios de una aldea del Hunán para infundir autenticidad al relato de la vida en el terruño. Desde entonces, han sido varios los autores que han acercado eventualmente su escritura a la lengua hablada en sus respectivos lugares de origen, como Jia Pingwa (贾平凹), Liu Zhenyun (刘震云), Mo Yan (莫言), Yan Lianke (阎连科) o Zhang Wei (张炜), entre otros.

Como bien matiza el escritor y traductor Xu Ke (de quien traducimos un artículo al respecto a continuación), en la mayoría de los casos, se trata de usos puntuales, no de obras escritas enteramente en dialecto, pues para la mayoría de los autores es necesario hacer equilibrios entre las posibilidades expresivas que ofrece el uso de formas dialectales y la necesidad de llegar a un amplio número de lectores a los que la aparición de palabras en un dialecto desconocido podría desanimar. Por ejemplo, el shanghainés que aparece en la novela Fan Hua es una versión «moderada» del dialecto para que la obra resulte inteligible a los lectores de otras zonas de China.

La publicación de las novelas de Jin Yucheng y Yan Ge en 2012-2013 no ha hecho más que resucitar este viejo debate latente, dando lugar a detractores que consideran las inserciones dialectales como una barrera para la comprensión de los lectores-compradores, y defensores que lo alaban como un recurso enriquecedor y fuente de renovación para el lenguaje literario chino. Yang Yang (杨扬), profesor de literatura contemporánea en la Universidad Normal del Este de China, afirma: «son más los autores y críticos que consideran que la escritura en dialecto ha sacado a la luz un particular mecanismo de creación que ha hecho tomar conciencia sobre la existencia de la cuestión. Al explorar la escritura en dialecto, se ha abierto de nuevo el mundo literario, como si contempláramos lo variado que es el mundo vital que permanecía oculto bajo el lenguaje. La novela Fan Hua, mediante el uso del shanghainés, ha revelado un mundo de voces que permite a los lectores percibir las múltiples posibilidades de la expresión literaria»[2]. Este comentario, junto con afirmaciones como la arriba mencionada de Yan Ge, revelan los deseos de renovación lingüística de algunos círculos literarios en China. De esta forma, el debate sobre la presencia de los dialectos en la literatura se sitúa entre una voluntad puramente literaria de renovación del lenguaje y la necesidad de los escritores de hacerse notar y vender sus obras atendiendo a las demandas de un mercado literario caracterizado por una enorme y creciente competencia. A esta doble vertiente hace referencia el escritor Xu Ke en el artículo que traducimos a continuación.

(Publicado originalmente en RCT, nº1, primer semestre 2014).

 


[1] “Gaobie qingchun wenxue zhi hou: ‘80 niandai zuojia’ qunxiang”, en Waitan Huabao, nº 542, 2013/05/30, p. 73.

[2] Yang Yang, “Wenxue piping yu xin shiji Zhongguo wenxue”, en Jiefang Ribao, 2014/06/28, p. 7.

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