Yan Fu 嚴複

Yan FuYan Fu (嚴複, simplificado: 严复, 1854-1921) es, probablemente, el traductor más destacado y célebre de la historia reciente de China. Fue aclamado ya en su época, fue uno de los principales introductores del pensamiento europeo, con sus versiones en chino de obras de Herbert Spencer, Charles Darwin, T. H. Huxley, J. S. Mill, Adam Smith y Montesquieu, entre otros.

Originario de Fuzhou (Fujián), Yan tuvo la oportunidad de estudiar en Inglaterra entre 1876 y 1879, donde optó por una aproximación pragmática al pensamiento europeo. Desde esta visión, criticó la idea dualista de “sustancia” y “función” implícita en el reformismo del Autofortalecimiento, que propugnaba “el saber chino como fundamento y el saber occidental como práctica” (中學為體,西學為用). Yan descalificó este principio como vacuo, argumentando que la función práctica de algo no es más que la función de su sustancia y que su sustancia no es más que la sustancia de su función.

Desde la perspectiva histórica posterior, se han destacado por su trascendencia sus traducciones de ocho obras clave del pensamiento europeo moderno: Evolution and Ethics, de T. H. Huxley (publicada en 1898); Inquiry into the Nature and Cause of the Wealth of Nations, de Adam Smith (1901); Study of Sociology, de Herbert Spence (1902); History of Politics, de E. Jenks (1904); A System of Logic, de John S. Mill (1905); Primer of Logic, de W. S. Jevons (1909); L’esprit des lois, de Montesquieu (traducida indirectamente desde el inglés, publicada entre 1904 y 1909); y On Liberty, también de J. S. Mill (1903).

En 1898, año de la “Reforma de los Cien Días”, Yan publica la traducción de Evolution and Ethics de T. H. Huxley bajo el evocador título chino Tian yan lun (天演論). El impacto histórico y las repercusiones intelectuales de la publicación de esta obra en China fueron extremadamente profundos.

Yan constituye, además, un destacado ejemplo del traductor que utiliza su labor de traducción para presentar sus propias ideas -de ahí que sus versiones estén jalonadas de comentarios personales- y que otorga a la traducción valor como instrumento de cambio sociopolítico. En su versión china de Evolution and Ethics, Yan  señaló la selección natural y la supervivencia de los más aptos como leyes fundamentales que rigen el mundo. Aplicándolo al ámbito de las relaciones entre países, afirmaba que, para sobrevivir, China debía “emprender reformas constantes para instituir lo nuevo en lugar de lo viejo”. Fue también el primero en formular en China la idea del “progreso” como ley objetiva y necesaria “en el mundo natural y en la sociedad humana”, y, desde su radicalismo cultural y nacionalista, defendía el modelo de democracia liberal occidental. No obstante, Yan era partidario de cambios graduales y no revolucionarios; un ejemplo de su mentalidad moderada es su versión de On Liberty, de J.S. Mill: al considerar la palabra “libertad” como “demasiado revolucionaria”, Yan prefirió traducir el título al chino como “Sobre el límite entre la comunidad y el individuo”. Cuanto menos, este detalle ejemplifica cómo Yan era consciente del potencial ideológico de la traducción.

Tras haber apoyado iniciativas reformistas a finales de los Qing, como las promovidas por Kang Youwei y Liang Qichao, siguió considerándose a favor de la restauración imperial ya en la República, lo que lo llevó a apoyar a Yuan Shikai y menospreciar el Movimiento por la Nueva Cultura, granjeándose las críticas de los intelectuales más radicales.

En el apartado traductológico, Yan elaboró una de las primeras teorías modernas sobre la traducción, basada en los principios de fidelidad (信xin), expresividad (逹da) y elegancia (雅ya). Estos tres principios son considerados como el punto de partida de la teoría de la traducción moderna en China, y en la actualidad siguen siendo vistos como paradigma válido, a pesar (o quizá gracias a) su carácter un tanto generalista y su falta de concreción.

Al verter hacia el chino, Yan hacía uso de la lengua clásica, con numerosas alusiones literarias de la tradición china, un recurso necesario para legitimar entre los letrados a unos autores e ideas que resultaban novedosas y podían ser tildadas de “ajenas” respecto de la tradición intelectual y los referentes a los que estaban habituados.

Las “Ocho Grandes Traducciones” (八大譯著)

Entre 1896 y 1909, Yan Fu tradujo ocho obras clásicas del pensamiento occidental. Su intención, en sus propias palabras, era “traducir e introducir ideas de Occidente para inspirar y despertar” (致力於譯述以警世).

Yan Fu hizo de la traducción una herramienta de sus preocupaciones por la realidad social y política que le tocó vivir. Las ocho obras clave que tradujo ya aparecían mencionadas en sus comentarios políticos de 1895, por lo que puede decirse que su publicación responde a una planificación previa. Su forma de traducir era selectiva. En sus abundantes comentarios y las notas a pie de página que glosan sus traducciones, Yan Fu solía detenerse a analizar igualmente las problemáticas de china, así como el sentido y la aplicación que esas ideas traducidas podían tener con el fin de promover reformas y cambios que, en su opinión, la sociedad china necesitaba.

Así, las traducciones de Yan Fu –y en concreto estas ocho obras- establecieron las bases para el desarrollo del pensamiento científico moderno de corte europeo en China, y convirtieron a Yan Fu en una figura clave de la historia contemporánea del país, un traductor-pensador, poseedor de un pensamiento propio que se vehiculaba a través de sus traducciones.

Obras

  • 《天演論》 Evolution and Ethics, de Thomas Henry Huxley (1896)
  • 《原富》The Wealth of Nations, de Adam Smith (1901-1902)
  • 《穆勒名學》A System of Logic, de John Stuart Mill (enero de 1903)
  • 《群學肄言》The Study of Sociology, de Herbert Spencer (mayo de 1903)
  • 《群己權界論》On Liberty, de John Stuart Mill (octubre de 1903)
  • 《社會通詮》A History of Politics, de Edward Jenks (1904)
  • 《法意》The Spirit of the Laws, de Montesquieu (1904-1905)
  • 《名學淺說》Primer of Logic, de William Stanley Jevons (1909)

*Los nombres y títulos en este artículo aparecen en caracteres tradicionales, a menos que se explicite el uso de los simplificados.

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