Lu Xun 鲁迅

Lu Xun(Shaoxing, 1881-Shanghái, 1936)  Considerado el “padre de la literatura china moderna” y una de las máximas figuras intelectuales del siglo XX en China, Lu Xun se ha elevado por encima de su condición de escritor para convertirse en todo un mito nacional. Destinado a recibir una educación en la línea de la tradición letrada, el joven Lu Xun pronto se rebeló y se decantó por los novedosos “estudios occidentales” y decidió especializarse en medicina. En esta decisión pesó probablemente la experiencia de la muerte de su padre, al que los métodos tradicionales de curación no pudieron salvar.

En 1902 marchó a Japón a estudiar medicina. Durante su estancia en Sendai, contempló una fotografía de la decapitación pública a manos de japoneses de un ciudadano chino; la indiferencia de los compatriotas que aparecían en la foto contemplando impasibles la ejecución le resultó indignante; desde ese momento, Lu Xun decidió abandonar los estudios de medicina para dedicarse a la “curación del espíritu” en lugar del cuerpo, como confiesa en el prefacio a su obra Grito de Guerra (呐喊, nahan). Para ello, decidió que la vía más válida era la literatura.

La obra de Lu Xun destaca por su numerosísima producción de ensayos breves, críticas y comentarios. Sin embargo, su ficción, escasa comparada con el resto de su producción y consistente principalmente en relatos breves, resulta enormemente relevante y supuso toda una bocanada de aire fresco para la literatura china del momento.

Tanto en su obra de ficción como en sus ensayos, trasluce una firme voluntad de compromiso político. Lu Xun fue la principal figura de la Liga de Escritores de Izquierda, desde la cual propugnaba una literatura comprometida con la realidad social y dedicada a la regeneración nacional china. A pesar de su profundo compromiso ideológico, nunca llegó vincularse con el incipiente Partido Comunista, sobre el cual conservaba, de hecho, un punto de vista crítico. Aun así, su figura fue luego tomada por el maoísmo como representación del ideal de escritor comprometido y con conciencia social. Fue, de hecho, el único escritor cuyas obras no estuvieron prohibidas durante la Revolución Cultural. El uso que el maoísmo hizo de su legado literario dejó marca sobre la percepción de su obra en el periodo inmediatamente posterior a la muerte de Mao. Sin embargo, en los últimos años, su obra ha sido revalorizada por algunos de los principales escritores de China por su elevado valor literario.

Su visión ácidamente crítica de la realidad de su momento lo convierte en un autor duro pero esclarecedor y que incita a una reflexión inconformista sobre los problemas de la sociedad. Quizá es esta la razón por la cual en los últimos años su obra, a pesar de ser cada vez más apreciada por los escritores, está desapareciendo progresivamente de los libros de texto oficiales y las autoridades están reduciendo su presencia en el sistema educativo.

Obras:

《呐喊》[Nahan, lit., Grito de guerra]
《野草》[Yě cǎo, lit., La mala hierba]
《故事新编》[Gù shì xīn biān, lit., Viejas historias nuevamente contadas]

en español:

La verdadera historia de A Q. Trad. no especificado. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina, 1970. Cuentos.

Contar nuevo de historias viejas. Trad., introducción y apéndices de Laureano Ramírez Bellerín. Madrid: Hiperión, 2001. Cuentos.

Diario de un loco. Trad. indirecta de Sergio Pitol. Veracruz: Universidad Veracruzana/Conaculta, 2007. Cuento.

Diario de un demente y otros cuentos. Trad. de Néstor Cabrera López. Madrid: Editorial Popular, 2008. Relatos breves.

La mala hierba. Trad. y notas de Blas Piñero Martínez. Madrid: Bartleby, 2013. Poesía y prosa poética.

Kong Yiji y otros cuentos, selecc. y tra. de Miguel Á. Petrecca. Santiago de Chile: LOM, 2016. Cuentos.

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